El balneario Punta del Diablo en Uruguay está situado en el kilómetro 300 de la ruta 9 que nace en Montevideo, sobre las costas del Océano Atlántico, en el departamento de Rocha. Dista 140km de Punta del Este y 60km de La Pedrera.
Originado en una aldea de pescadores, la increíble belleza de sus paisajes lo popularizó hasta convertirlo en un balneario internacional, aunque sus habitantes continúan con su forma tradicional de vida, sumando el turismo a sus actividades.
Su nombre proviene de la serie de naufragios que ocurrieron en sus aguas antiguamente. La arquitectura es simple y rústica, chozas de pescadores y casitas de veraneo se suceden a lo largo de sus calles curvadas.
Las playas ofrecen un panorama rocoso y grandes olas. Las principales playas son La Mansa, ubicada al resguardo de una bahía, y La Brava, expuesta a los fuertes vientos y al oleaje embravecido.

La feria de los artesanos
En el extremo más rocoso de la Punta, está la feria artesanal, donde los turistas pueden encontrar todo tipo de trabajos realizados con caracoles marinos, maderas, cerámicas, estrellas de mar, etc.

Playa de los pescadores
El balneario está dividido en dos zonas bien demarcadas:
• Playa de los pescadores: este fraccionamiento posee lotes de 500m2 ubicados frente al mar y pueden alcanzar un nivel de 50m de altura. Todos los lotes poseen servicios de agua potable y energía eléctrica, caminería, servicios auxiliares como televisión por cable, teléfono, saneamiento, etc.
• Zona de bosque: comienza donde termina la playa de los Pescadores y linda con el Parque Nacional de Santa Teresa. Se trata de una forestación de pinos marítimos.
Historia de Punta del Diablo en Uruguay:
El surgimiento de Punta del Diablo en Uruguay data del año 1935.
1935: Laureliano Rocha llega a la zona buscando el mar para curar del asma a uno de sus 10 hijos.
1942: los soldados de la Segunda Guerra Mundial necesitaban consumir abundante vitamina A, para reforzar la vista. Debido a esta demanda de vitamina, los pescadores se afincan en Valizas para capturar al tiburón, del cual se extraerles el hígado y producir esta vitamina.

1946: al finalizar la guerra, se produce un excedente de pescado capturado, el que se aprovecha salándolo y comercializándolo con destino a Asia. Nace así el “bacalao criollo”.
1968: llega la luz eléctrica al balneario y se construye el acceso que une la ruta nacional con el pueblo.